domingo, 22 de enero de 2012

¿Estamos seguros?

Todos los días muchos de nosotros le confiamos nuestras vidas a alguna persona que no conocemos, ya sea porque nos subimos en un taxi, el metro, autobús, tren, avión, buque o cualquier otro vehículo que no sea manejado por nosotros, sin tener en cuenta el riesgo que esto representa.

Hay unos medios de transporte que sin lugar a duda son más seguros que otros, y damos por sentado que llegaremos a nuestro destino final sin ningún inconveniente, o al menos eso es lo que creemos.

Ese no fue el caso de los pasajeros que viajaban a bordo del Costa Concordia, el cual se hundió a orillas de la Isla de Giglio en Italia, causando la muerte a trece personas y aun hay una decena de hombres y mujeres desaparecidos entre los cuales se encuentra una niña de cinco años.

La noticia del hundimiento del Costa Concordia me ha hecho reflexionar acerca de la seguridad en los medios de transportación a los cuales nos encomendamos todos los días.
No hay duda que los barcos cruceros son medios de transporte seguros, en los cuales millones de personas viajan anualmente, y que han sido muy pocas las ocasiones que estos hoteles flotantes han dado de que hablar.  Pero el problema no está en la nave donde viajamos sino en quién los maneja.

Ya sea por capricho, exceso de adrenalina en el cuerpo o “una forma de hacer publicidad” como ha dicho el capitán del Costa Concordia, es una irresponsabilidad de éstas personas que ponen en riesgo la vida de todos los viajeros que le confían su seguridad y bienestar durante la travesía.

Muchos de estos grandes catástrofes han sido causados por “errores humanos”.  Comencemos por uno de los más famosos en la historia, y con el cual ha sido comparado el accidente del Costa Concordia: el Titanic; uno de los peores desastres marítimos, ocasionado en gran medida por el capricho del director de la White Star Line en hacer noticia, ¡y como hizo noticia, aun es noticia!.


El accidente del Costa Concordia es un mar de irresponsabilidades por parte del capitán y todos aquellos que lo permitieron.  Estoy seguro que jamás pensó que la maniobra que iba a realizar para complacer a unos de los  miembros de la tripulación y llenar su ego de gozo fuera a causar un desastre de tal magnitud.

Gracias a estos “errores humanos”, a los cuales yo prefiero llamar una mezcla de estupidez e irresponsabilidad por parte de alguien que se cree humano, es que se cometen grandes desastres.

Luego vienen los arrepentimientos sin poder dar marcha atrás, dejando traumas a muchos por no decir a todos los viajeros, familias sin sus seres queridos y amenazas al ecosistema.  Y no podemos olvidar a todos aquellos que se juegan la vida realizando tareas de rescate.

Quiero aclarar que estos accidentes son excepciones a la regla y no es siempre así, son más los responsables que los irresponsables, lo que sucede es que como hacen bien su trabajo no crean noticia.

No podremos olvidar al capitán del vuelo de US Airways  que aterrizó su avión con una maniobra majestuosa en el Río Hudson tras detectar un desperfecto mecánico salvando así la vida de todos los pasajeros y tripulación.

No quiero que esto les cause agobio o miedo cada vez que viajen en un medio de transporte que no sea conducido por ustedes, ya que sino jamás saldrían de su hogar, viajarían en un avión o abordarían un barco.  Más que nada es ser precavido y tratar de estar preparado ante cualquier eventualidad, porque al final del camino no estamos tan seguros como solemos creer.

¡Que tengan un feliz y seguro viaje!

Otro año más!

Hacía unas cuantas semanas que no le dedicaba tiempo al blog, y muchos comenzaban a preguntarme que estaba sucediendo, “que me extrañaban”.

Siempre me da mucha alegría y satisfacción escuchar los comentarios y críticas, porque es para ustedes los lectores que está dedicado éste espacio literario.

Entre las visitas familiares, los estudios y exámenes, me han tenido un poco apartado de la escritura, pero ya estoy de vuelta y listo para comenzar a escribir sobre las aventuras que este año 2012 nos traerá.

Enero comenzó con grandes noticias que han impactado la industria turística de una manera u otra, como el hundimiento del Costa Concordia en las costas italianas y la trigésimo segunda edición de la Feria Internacional de Turismo, FITUR en Madrid.

Les aseguro que éste nuevo año nos dará mucho material del cual podremos hablar y escribir. 

Espero que me sigan acompañando en todas estas aventuras que están por venir.

Como diría una buena amiga española: “aquí os espero”.