sábado, 31 de diciembre de 2011

Por un buen comienzo!!!

Estamos a tan solo horas de recibir el año 2012 y parece que fue ayer que le dábamos la bienvenida al 2011.
Un año de grandes cambios y emociones, transformaciones personales y espirituales, y muchos sueños y metas realizadas.
Aunque para mi estos 365 días fueron muy buenos, se que ha sido un año duro para muchas personas y naciones.  La tierra habló con grandes desastres naturales como el terremoto de Japón; la hambruna y enfermedades siguieron cobrando vidas; la criminalidad aumentó; guerras y movimientos políticos en todo el norte de África; y el monstruo de la debacle económica  continuó jugando con el bolsillo de la gente.
Así el la vida, hay años mejores que otros nadie nunca dijo que fuera fácil, hay que saber llevarla y hacer de ella lo mejor posible, luchando siempre por nuestros sueños sin hundir ni hacer daño a nadie, al final del camino la supervivencia es más fácil y divertida de lo que parece.
Solo deseo que este año 2012 esté colmado de bendiciones y bienaventuranzas, que haya un nuevo despertar social para que reine la prudencia y hermandad, porque no serán las predicciones Mayas las que acabarán con el Mundo, sino nosotros con él.
Espero que disfruten de estas fiestas junto a sus familiares y seres queridos, siempre manteniendo el buen juicio y control de la situación.
A comenzar el 2012 con nuevas y buenas energías, hasta el año que viene.
¡Feliz año 2012!

martes, 13 de diciembre de 2011

Una tarde sin Metro


Hoy cumplo tres meses en Madrid y todos los días veo como cientos de miles de personas que viven o visitan esta ciudad toman el metro para llegar al trabajo, escuela o museo con desenfreno y rapidez.

De lunes a jueves cuando salgo de clases alrededor de las nueve de la noche tomo el metro en la estación de Islas Filipinas para ir a casa, haciendo paradas en las estaciones de: Canal; Quevedo; San Bernardo; Noviciado; Santo Domingo; Ópera y, “próxima parada Sol. Atención: estación en curva, al salir tengan cuidado para no introducir el pie entre coche y andén.”

Esta travesía suelo compartirla con varios compañeros de clase, es nuestro momento de terapias psicológicas,  nos damos apoyo por lo sucedido en clase, comentamos de alguna tarea o profesor que nos vino a tocar los (…), chismeamos, echamos algún chiste, cuento y planeamos las actividades extracurriculares, pero yo siempre me preguntaba que había encima de mi ruta habitual.

Hoy por la tarde, tras la cancelación de mi clase de francés y con más de dos horas para la próxima asignatura decidí hacer el mismo recorrido en dirección a la facultad, el único cambio fue que esta vez el medio de transporte fueron mis pies.

Salí caminado de Sol por la peatonal Calle Arenal la cual está atestada de tiendas, restaurantes y turistas y llegué a la Plaza de Isabel II, donde se erige el Teatro Real de Madrid y el metro de Ópera.  Subí por la Calle Costanilla de los Ángeles hasta llegar a la Plaza de Santo Domingo donde se ubica la próxima parada de metro, aquí hay varios restaurantes y terrazas donde los turistas se sientan a ver el flujo vehicular y peatonal.

Crucé la Gran Vía, símbolo y eje central de Madrid para adentrarme a la Calle San Bernardo la cual no se me hubiera ocurrido entrar de no haberme involucrado en esta aventura callejera.  Se pueden notar varias iglesias, edificios gubernamentales y fundaciones entre pequeñas tiendas y cafeterías, uno metros adelante se ubica la estación de metro Noviciado.

Llegué a la Glorieta de Ruiz Jiménez donde se sitúa la estación de San Bernardo.  Mientras me alejaba del centro de Madrid, veía como los estilos arquitectónicos iban cambiando notablemente, lo antiguo y moderno se fundían en armonía. Por un momento pensé que estaba perdido.

Seguí subiendo hasta llegar a  la Glorieta de Quevedo, encontré la próxima estación de metro que lleva el mismo nombre.  Ahora la calle se convierte en Bravo Murillo, en este paseo puedes encontrar tiendas de marcas reconocidas, restaurantes, supermercados, bancos y bares.

Próxima estación Canal.  Hace unos meses que visite los Teatros del Canal que se ubican próximos a la salida del metro, para ver el Ballet Nacional de Cuba en el Lago de los Cisnes, dirigido por la reconocida Prima Ballerina Absoluta cubana, Alicia Alonso.

Cabe mencionar que Madrid tiene una oferta cultural por doquier para todos los gustos que vale la pena aprovechar y disfrutar.

Doblé a la izquierda en la Calle Cea Bermúdez, es notable la presencia estudiantil, ya que muchos alumnos optan por rentar en la zona por la cercanía a las principales universidades de Madrid. 

En esta avenida hay pequeñas cafeterías, barras, restaurantes y sucursales de casi todos los principales bancos.  Entré a una pastelería que me llamo mucho la atención por la variedad de panes artesanales y pastas dulces que tenían para tomar con café o té.

 Llegué al metro de Islas Filipinas y mi facultad está al cruzar la calle, el recorrido me tomó un poco más de 40 minutos, en los cuales fui descubriendo poco a poco otras zonas de Madrid.

 El tiempo se detiene a medida que te alejas de las áreas turísticas y comerciales; abuelos y abuelas pasean a los más pequeños por las aceras; niños juegan en los parques al salir del colegio;  jóvenes hacen footing por las calles y los bares son visitados por locales.

Los invitó a salir de las entrañas del agitado mundo del metro de Madrid y descubrir esta maravillosa ciudad desde otra perspectiva, más dinámica y divertida. 

sábado, 10 de diciembre de 2011

!Un café a tu salud!

Lo que quizás antes veía en películas, esas escenas donde los actores y actrices se perdían en un pequeño y acogedor café para envolverse en su soledad espiritual y fundirse con sus pensamientos muy pocas veces lo logré en Puerto Rico, probablemente no estaba preparado para dejar correr mis ideas o simplemente no me sentía a gusto y entendía que ese no era el lugar para involucrarme en este maratón de reflexiones.

Con capuchino en mano, en medio de un café bohemio en Malasaña, suena al fondo la música de Manu Chao pero yo intento sin luchar dejarme llevar por el ambiente que me rodea.  Personas, objetos, animales y olores forman parte de este cuadro único que me arrastra a lo más profundo de sus cojines.

A mi lado derecho se sentó un hombre con las piernas encima de los brazos de la silla, él intentaba hacer malabares para cerrar la puerta del local para que no entrara el frío de la calle, y a la vez se tomaba un café con leche, saboreaba un pastel de chocolate y leía unos apuntes.

Por mi lado izquierdo una pareja dialogaba mientras el se comía una tarta de zanahoria con una batida de frutas y ella se llevaba a la boca la taza de café caliente entretanto acariciaba la cabeza de su perro que se dejaba ir en un viaje de placer.

Unos padres en una esquina trataban de tomarse un café mientras su pequeña hija todavía no entendía porque había que permanecer sentado cuando era más divertido correr por el lugar.  Dos chicas discutían al elegir el sabor del té que se iban a tomar, al final una de ellas se decidió por un capuchino.

Frente a mi un muchacho dialogaba con una chica, quizás se contaban sus secretos e intimidades o eso era lo que expresaban sus caras.  Ella tomaba café y el una cerveza.

El lugar se llama “Lolina Vintage Café”, lo de Lolina no se porque es, tampoco le di mucha importancia, quizás la dueña se llama o le dicen así.  Pero lo de vintage lo lleva muy bien, es bastante obvio.

Quiero hacer la salvedad que vintage no es lo mismo que antiguo, ya que cuando nos referimos al termino vintage lo estamos utilizando porque son objetos o piezas de calidad que tienen cierta edad o representaron cierta exclusividad, diseño, materiales entre otras cosas únicos en una época.

Las paredes están cubiertas por un empapelado retro con patrones verdes y amarrillos, parece que estás en la casa de la serie televisiva That 70’s show.  Cada silla, mueble, mesa es diferente de la otra, pero todas igual de vintage, al final se encuentra el mostrador que es atendido por tres chicas.

Algunos de nosotros escribimos, otros estudian, leen, hablan pero creo que el motivo principal es resguardarnos del frío y la niebla que se apoderó anoche de Madrid.

La puerta de entrada está averiada y cada vez que la abren para entrar o salir, a los clientes se les olvida cerrarla o simplemente no son concientes de que la puerta está defectuosa y entra un frío que paraliza hasta el más fuerte.

El lugar es muy acogedor, pero el barrio donde se ubica mucho más, cada uno de nosotros es diferente, venimos de diferentes lugares, incluso los mismos españoles que se encuentran ahí la mayoría no son de Madrid, pero lo importante es que todos de una forma u otra coincidimos en el mismo lugar.

Escucho en el fondo la música de Coldplay, específicamente el tema de Viva la vida, esa canción me gusta mucho y me trae muchos recuerdos, pero no se porque recuerdo el viaje a California en el 2009, y concretamente el camino de Los Ángeles a San Francisco.

Me salí un poco del tema, aunque en realidad nunca existió un tópico en concreto, desde que comencé a escribir fue tema libre, más que nada era ver, sentir y experimentar todo lo que hay a mi alrededor, y dejar volar mis sentimientos y emociones.

Ya que me fui, sigo con la música y los recuerdos, ahora suena la canción Every you, Every me, del grupo Placebo la cual me recuerda la película Cruel Intentions.  Siempre quise ser como Sebastian, vivir en una mansión en el medio de Manhattan estudiar en un colegio donde el uniforme requiriera chaqueta y corbata y manejar un Jaguar XK, Roadster a los 16 años.  Que ingenuo e inmaduro era, ¡la vida no puede ser tan superficial!

La gente sigue entrando y saliendo y con ellos y ellas el hilo de frío que azota desde la Calle Espíritu Santo.  Unos entran acompañados, otros solos, pero insisto que todos vienen en busca de algo caliente para evitar las bajas temperaturas propias de esta temporada.

Vuelvo a la música, me gustan mucho los temas que están sonando, se escucha desde rock hasta reggae.  A veces me confundo y no se si estoy en Madrid o en un café de Londres, Seattle, Buenos Aires o San Francisco, pero se me olvida que esto es una gran metrópolis y aquí todo puede suceder.

Sigue entrando la gente, el lugar está abarrotado, una de las camareras grita: “aforo completo”, y los que estaban esperando comenzaron a salir.  Por un momento se movió la libreta donde escribo y saltó el boleto de la última película que vi cuando vivía en Puerto Rico, One day, no se que hacía ahí, no recuerdo llevar el cuaderno al cine, no sabría como escribir en la oscuridad.

La película la vi con mi prima Paloma, quién debía haber llegado hoy a Madrid, pero como la niña pensó que el mejor momento para verificar la vigencia del pasaporte era en el aeropuerto fue ahí cuando realizó que éste se había vencido hacía dos días.  A ver cuando puede llegar ahora, quizás ¡one day!.

A mi lado se sentó una muchacha que rápidamente comenzó a hablar con el malabarista que trataba de cerrar la puerta cada vez que la abrían.  Él le dijo que era de Berlín y que estaba de vacaciones en Madrid, ella es de Israel, no alcancé a escuchar la ciudad y está estudiando aquí. Terminaron hablando de religión, no se porque pero cada vez que conocemos a alguien del Medio Oriente el tema religioso sale a relucir, total al final todos estamos rodeados de alguna creación divina.

Voy a cerrar el cuaderno un rato, aquí me quedaré escuchando, oliendo, y observando todo lo que me rodea mientras poco a poco voy tomando a sorbos mi segundo café. 

Creo que lo más importante de este ejercicio es darle la oportunidad a lo que la vida te ofrece, nunca cerrar los ojos, disfrutar de todo lo que tienes y esperar el futuro con euforia, ya que sino estás contento contigo quién lo estará por ti.

¡Un brindis a tu salud! 

viernes, 9 de diciembre de 2011

Compras, compras y más compras...


Con la llegada de la festiva época navideña a muchos nos entra la frenética idea de comprar todo lo que se nos pone a la vista, el regalo de la pareja, los padres, la abuela, el tío, hermano, primo y todos aquellos agregados que nunca sabemos porqué les regalamos, y claro sin olvidarnos del obsequio más importante de todos, el de “ti para ti con todo tu amor”, siendo en la mayoría de los casos el más oneroso de todas las compras.

Desde mi balcón puedo ver una de las entradas a la famosa tienda por departamento española, El Corte Inglés en la Puerta del Sol en Madrid, y desde que la Ciudad se encendió con las luces alusivas a la navidad, españoles y turistas de todas partes del Mundo se pasean con las bolsas llenas de sus compras navideñas.

He escuchado muchos comentarios de amigos, conocidos y desconocidos que las luces que iluminan Madrid con motivo de las pascuas es un gasto excesivo para los contribuyentes de la Capital y que esto no se ve reflejado en las compras de navidad como así justifican la decoración el ayuntamiento y funcionarios públicos.  Aunque también cabe mencionar que parte de estos gastos son financiados por la Asociación de Área Comercial Preciados, Carmen y Arenal.

La verdad que no se a quien creerle, puede que si sea un gasto y consumo desmedido de energía, pero por otra parte atrae a miles de personas a visitar el Centro de Madrid cada día, (como si no le hiciera falta), y sí las tiendas están inundadas de clientes que sacian su hambre con las compras de estas alegres fiestas.

Esta semana fue el tan esperado por los españoles “puente de navidad o diciembre” donde se celebró la Constitución de España y el día de la Inmaculada Concepción.  Miles de familias y turistas se empujaron por las principales vías y plazas de Madrid y de paso se aprovecharon de las ofertas para comenzar a hacer sus compras navideñas en las tiendas aledañas a los principales centros comerciales.

Los comerciantes aseguraron que cada vez se compra menos, o así le indicaron a varios periódicos de España.  Pero las masas de gentes aun se desbordaron por las calles y el tránsito de estos de tienda en tienda mantuvo un ritmo digno de admirar.            

Pero esto va aún más allá.  Se compre más o se compre menos lo que aquí importa es que seguimos comprando y adquiriendo los productos que estas tiendas nos ofrecen, y en muchos casos llegamos a gastar el dinero que no tenemos, llegando a fin de mes preguntándonos como vamos a pagar la renta del piso, las tarjetas de crédito, e inclusive la compra del supermercado.

Sea navidad o no, nos dejamos llevar por el impulso de la comercialización y el consumismo, pero la pregunta es, ¿honestamente necesitamos todo lo que compramos?

Creo que debemos ser más comedidos con nuestras compras y no comprar por comprar, ya que al final del camino nos dejamos engañar por las ofertas y anuncios de la múltiples tiendas que nos rodean y estas adquisiciones a fin de cuentas  nos sales más costosas de lo que pensamos. 

No nos dejemos engañar con estos anuncios y ofertas que se funden con los aires de celebración y disfrutemos de estas felices fiestas. 

viernes, 11 de noviembre de 2011

!Mi Madrid!

Este año me comprometí en hacer cambios drásticos en mi vida.  En primer lugar resolver unos asuntos personales de los cuales no tocaré en este tema, y segundo en mudarme, pero no tan solo de hogar sino de un continente a otro.

Desde hace dos meses España se ha convertido en mi nuevo país, y Madrid en mi casa por los próximos dos años.  El motivo principal de esta mudanza es continuar con mis estudios universitarios aunque esto va mucho más allá.  

El traslado además de enriquecer mis conocimientos universitarios y profesionales, esta experiencia me debería transformar como persona, mutarme físicamente, emocionalmente y espiritualmente.  Comenzar a ver la vida con otros ojos, más objetivos y comprensivos. 

Aunque todo esto suene muy interesante para algunos, el propósito es hablar aquí de mi nuevo hogar, mi ciudad, mi Madrid. 

Desde que visité Madrid por primera vez, acepto que me cautivó como ningún otro lugar lo había hecho antes.  Me llevaban diciendo desde hacía mucho que tenía que venir, que me iba a encantar, pero de alguna manera u otra yo no acababa por convencerme. 

Siempre comparaba a Madrid, aunque no la conocía, con ciudades como París, Roma y otros lugares que si había visitado en Europa.  Pero llegó ese año, ese fantástico año, que por una razón u otra, pero por una muy buena razón decidí venir a la capital española y me enamoró de tal manera que hoy la llamo casa. 

Muchos se preguntarán que tiene esta Ciudad para causarme esta adicción.  Pero no es tan solo a mi, sino a muchos más que basta solo una vez para que queden enamorados. 

Quiero aclarar antes de comenzar a describir mi Madrid, que ésta no es la capital más linda de Europa.  Esto es si la vemos desde un punto de vista desapasionado que es así como la veo, ya que esta es la única forma de discernir entre que es lo que se hace bien y mal aquí, y no perderme en los viajes utópicos de muchos cuando se marchan a otro país con el famoso dicho en inglés, “the grass is always greener on the other side of the fence”.

No podemos comparar a Madrid con París, en realidad muy pocas por no decir ninguna ciudad europea se puede comparar con la armonía estética de la capital francesa, tampoco se puede comparar con Venecia o Amsterdam, que son cuentos de hadas flotantes, ni con Roma, que es la civilización en ruinas. 

Madrid es especial.  Es una metrópolis con aires de villa, ajetreada pero tranquila, difícil pero a su vez tranquila.  Es así de antagónica que a veces piensas que estás en el infierno pero en realidad te encuentras en el cielo. 

Aquí no se para llueva o no, con frío o calor.  Siempre hay una exposición que ver, algún mercado para comprar productos frescos y alguna tasca para tomar cañas mientras te comes unas tapas, constantemente hay una excusa para salir. 

El domingo es mi día favorito te puedes levantar a media mañana, ¿por qué no?, antes la Ciudad duerme, está en calma, es uno de esos pocos momentos donde esto sucede.  Luego desayuno, que te parece un café con leche y una napolitana, bayonesa, croissant con mantequilla o ensaimada de la Mallorquina en la Puerta del Sol.

Los domingos son días buenos para caminar por Madrid, descansar debajo de algún árbol en el Parque del Retiro, siempre y cuando las condiciones del tiempo te lo permitan, o visitar alguna exposición de arte en una de las galerías o fundaciones en colaboración con los grandes museos, en la mayoría de las ocasiones la entrada es libre.
 

No recomiendo las grandes pinacotecas ya que el domingo es el día más concurrido y siempre hay colas, pero si por alguna razón no los podrás visitar en otro momento no dejes de ver el Museo del Prado, una de las maravillas de Madrid, y sin lugar a dudas uno de los museos más importantes del Mundo.  Su colección de artistas españoles como Goya, Velázquez, Murillo, entre otros es única. 

Para aquellos curiosos que anden sin prisa es una experiencia típica de Madrid perderse por El Rastro, todos los domingos y festivos desde las 9 de la mañana.  Cuidado con los carteristas, no porque Madrid sea inseguro, sino porque hay mucha gente y te puedes encontrar con alguien que tenga la mano “traviesa”. 

La tarde de los domingos le pertenece a al barrio de La Latina,  muy de moda entre los madrileños.  Te puedes encontrar un bar de copas muy elegante hasta una cervecería donde los cubos con cinco cervezas te los venden a 3 euros.  No te quedes en el mismo negocio, lo divertido es moverte de uno a otra, así tendrás una perspectiva más amplia de la movida madrileña. 

La semana es el mejor momento de realizar la actividades turísticas, ya que el volumen de personas visitando las principales atracciones es menos.  Recuerde que muchos museos permanecen cerrados los lunes, tanto en España como en gran parte del Mundo. 

Entre las visitas imprescindibles se encuentra la Plaza Mayor y el Madrid de los Austria, aquí comenzó la ciudad como un pequeño enclave amurallado, sus calles están colmadas de gente a todas horas. 

La Plaza de Oriente es una de las zonas más majestuosas de la Ciudad, ya que aquí se encuentra el Palacio Real y la Catedral de la Almudena, que con su mezcla de estilos arquitectónicos dará de que hablar.  No olvide bajar a los Jardines de Sabatini, durante el verano se ofrecen actividades de danza, música y zarzuelas. 

Caminar por La Gran Vía es un paseo obligatorio, sus grandes teatros, edificios y vitrinas le ocuparán buena parte del día. 
Si comienza por la Plaza de España con su emblemática fuente con Don Quijote y Sancho Panza cuando termine con el recorrido se encontrará con la Plaza y la fuente de la Cibeles, a mi gusto la más hermosa de Madrid, y sin lugar a dudas símbolo de la Capital.  Al final del todo se haya la Puerta de Alcalá, inmortalizada en el tiempo y antiguamente una de las principales entradas a la Ciudad.


 
No se puede olvidar de la Puerta del Sol, centro de Madrid y kilómetro cero de las carreteras radiales españolas.  Es aquí donde miles de españoles y extranjeros reciben el año nuevo con uvas y cava al sonido de las campanas del representativo edificio de Correos.

Aun con todo el corre y corre del día, es en la noche cuando la Capital se reinventa entre las luces y el bullicio.  Se abre todo un mundo de posibilidades, bares de moda, tascas medievales, discotecas “trendy” y una oferta gastronómica que aseguro nunca olvidarás. 

Desde sus barrios más sofisticados y glamorosos como el de Salamanca con sus calles alegóricas, la Serrano y el Paseo de la Castellana, donde boutiques de alta costura se mezclan con los mejores hoteles y restaurantes, o el vibrante y fresco distrito de Chueca. 

Antiguamente Chueca era una de las zonas más oscuras de Madrid donde ni el más bravo se atrevía a entrar.  Es hoy un área moderna que se transformó como la oruga, sus pequeñas tiendas, restaurantes de artistas y bares de moda son el perfecto escenario para que personas de todas las tendencias e ideologías se reúnan en maravillosa armonía. 

Hace unos meses reabrió en Chueca el Mercado de San Antón.  Tras cinco años de obras y una inversión de más de 14 millones de euros el nuevo edificio cuenta con sobre veinte puestos donde podrás encontrar productos frescos y establecimientos de comida preparada de distintas especialidades.  La azotea está dedicada al ocio, con una terraza y restaurante el cual ofrece menús a diario a precios asequibles a todos los bolsillos.

Entre los otros barrios que no se debe perder se encuentra el “hip” Malasaña; el barrio de Las Letras con su acogedora Calle de las Huertas y la animada Plaza de Santa Ana, con sus terrazas para ver y ser vistos.

No se puede olvidar del barrio de Lavapiés, una de las zonas más pobres de la ciudad, pero que gracias a los bajos precios en la vivienda está resurgiendo.  Chinos, latinos, marroquíes conviven entre jóvenes y ancianos españoles creando un espacio de intercambio cultural.
 
Madrid es sin lugar a dudas una ciudad en constante transformación, donde los madrileños se funden con culturas extranjeras, inclusive con sus mismos compatriotas.  Lo antiguo convive con lo moderno y cualquier esquina es motivo de un retrato.

Una ciudad que aun con su enérgica velocidad te permite parar…y en silencio mirar hacia el lado y apreciar lo más hermoso de ella.  Así es mi Madrid.
 

domingo, 5 de junio de 2011

Washinton D.C en familia

El día a día con sus hijos no es tarea fácil.  Llevarlos al colegio, estudiar en las tardes con ellos, alimentarlos, bañarlos y acostarlos puede llegar a ser muy complicado, y dejarte muerto del cansancio al final del día.  Pero esto se complica aun más cuando llega el momento de decidir en familia el destino de las tan esperadas vacaciones.

Unos dicen Disney, otros un crucero por el Caribe, y los que sueñan con Europa.  Pero estás cansado de Mickey y sus amigos y buscas un destino que se ajuste a tu bolsillo y ofrezca actividades para todos en el hogar.

La capital de los Estados Unidos es un lugar que te ofrece una variedad de museos, parques, y atractivos turísticos para todos en la familia sin tener que incurrir en mucho gasto para poder disfrutar de estas atracciones.

Washington DC es una ciudad suficientemente cómoda en tamaño para ser visitada en tan solo cinco días  y ver los puntos turísticos más importantes, además que puede ser recorrida a pie en casi su totalidad.

Con aires de ciudad europea se levanta la capital de los Estados Unidos a orillas del Rio Potomac.  Washinton, DC fue establecida en el 1790 cuando el Congreso de los Estados Unidos por medio del Residence Act, le permitió al presidente George Washington escoger los terrenos donde se levantaría la sede de gobierno del País recién formado.

Sus calles están llenas de historia y es un destino fabuloso para todos los que deseen conocer más a fondo la historia de los Estados Unidos.  La ciudad está llena de lugares de ocio, desde grandes centros comerciales, hasta  restaurantes y teatros donde podrás deleitar el paladar y disfrutar de la noche.  Pero no se puede olvidar todos los atractivos turísticos e históricos que hay que visitar.

Cualquiera que visite Washinton no debe dejar de ver el área conocida The Mall, donde se encuentran los monumentos y museos más importantes de la Capital, además de servir como el corazón cultural y político de la Nación.En esta zona se ubican los museos del Instituto del Smithsonian.

Otro museo que nadie debe dejar de visitar en la Capital, es el Memorial de los Estados Unidos a las Víctimas del Holocausto.  Con una exhibición permanente distribuída en tres niveles, es uno de los lugares de reflexión y aprendizaje más importantes de la Ciudad.

La Casa Blanca y el Capitolio deben ser visitados por la arquitectura de estilo neoclásico estadounidense que los distingue y las fuentes y jardines que  embellecen las estructuras. Además de ser dos de los edificios más emblemáticos del gobierno de los Estados Unidos.

La oferta de atractivos turísticos en Washington es ilimitada y seguro no te arrepentirás de pasar unos días inolvidables con la familia en la capital de los Estados Unidos.